lunes, 22 de diciembre de 2014

''¿Y si le hubiera dicho de vernos esta noche?''

Y... ¿cómo no hablar de él?
Dime como no hacerlo después de todo,
después de su paso por aquí,
y después de que siga presente.

El otro día lo vi, ¿sabéis?
sí, mis ganas pudieron a ese
''no quedes con él''
que tanto repite mi cabeza.
Sé que no tendría que haberlo hecho,
pero también sé que en el fondo es lo que quería,
desde hace muchísimo tiempo...

Y ya sabéis, yo siempre digo que
soy de esas personas que 
por mucho que no debas hacer algo,
si ese algo sale de tu corazón, 
es lo que para ti debes hacer...
Y en parte que mierda, porque siempre sale todo mal.
Pero nunca me he quedado con un 
''¿Y si le hubiera dicho de vernos esta noche?''
porque encontrarme en esa situación me volvería loca,
así que ¿qué mejor que pasar a la acción
sin ni siquiera pensar en las consecuencias que conlleva? 

lunes, 8 de diciembre de 2014

Contra ti era imposible luchar

Y con el paso del tiempo
 empecé a entender lo que significaba 
que una persona fuera tu debilidad.
Contra ti era imposible luchar, ¿sabes? 
(y lo sigue siendo...)
Todos los asaltos los ganaste tú 
y no precisamente por ser el más fuerte de los dos... 

Era imposible ponerle ganas para vencerte
 y dejarte en el suelo.

No era 
(ni soy)
 capaz de dejarte en el suelo.

Tan solo una manera de saber jugar

Supongo que puedo llegar a haceros sentir
de la misma forma en la que ahora mismo
yo me siento...

Más que nada, porque supongo
que os habrá pasado a todos.

El sentimiento que pretendo describir
es el que sientes cuando...
cuando te das cuenta de que lo que era
tan especial para ti... no lo era para él (o ella).

Te sientes... no sé como describirlo.
Principalmente te sientes imbécil,
pero no sólo eso, también un poco triste...
Y menuda mezcla, ¿verdad?

martes, 1 de abril de 2014

Yo, que soy un animal,

que no entiendo de nada, que todo me sale mal

te tuve 100 días dentro de mi cama, 

no te supe aprovechar.

Ando perdido pensando que estás sola

y pude haber sido tu abrigo.

Cuelgo de un hilo,

rebaño las sobras que aun quedan de tu cariño.

Yo, que me quiero aliviar escribiéndote un tema,

diciéndote la verdad,

cumplo condena por ese mal día haberte dejado marchar...

Yo, pienso en aquella tarde cuando me arrepentí de todo

daría, todo lo daría por estar contigo y no sentirme solo.

A ti, que te supo tan mal que yo me encariñara con esa facilidad,

que me emborrachara los días que tú no tenías que trabajar.

Era un domingo, llegaba después de tres días comiéndome el mundo,

y todo se acaba, dijiste mirándome... qué ya no estábamos juntos.

Y hasta el día de hoy, 

que se va a ir lejos,

no había caído en lo que una despedida

 puede llegar a doler.

En como voy a notar todo esto,

toda la mierda que se me venga encima

y no tener ese gran apoyo cerca

para que pueda ir y decirte:

''relájate, todo va a pasar.''

Parece simple, que todo el mundo puede decírtelo,

tranquilizarte y se acabó toda esa mierda...

Pero os aseguro que no, no hay nadie que lo haga como él.

No sé si era su voz... o el gesto de sus manos al decírmelo,

pero le hacía especial, y me hacía tranquilizarme, ¿sabéis?

poca gente logra tranquilizarme.

En estos momentos son en los que te llegas a dar cuenta

de lo injusta que es la vida en algunos aspectos,

por que claro, al gilipollas de tu clase vas a tenerle ahí,

todos los días, haciéndote las mañanas más pesadas de lo normal...

Pero en cambio una de las mejores personas que has podido

conocer en tu vida, se va, en menos de 24 horas...

Y tú no puedes hacer otra cosa que pensar ¿por qué tiene que pasar esto?

o simplemente, puedes iniciar una cuenta atrás...

una larga y dura,

cuenta atrás.

lunes, 31 de marzo de 2014

¿Sabéis lo más gracioso?
Yo en el instituto siempre suspendía la parte de literatura, la de poesía
pero sinceramente desde que lo conocí no hay cosa más interesante
que esa maldita poesía que me hacia suspender, y sus características.

No se me viene otra cosa a la cabeza cada vez que me acuerdo
de cómo suele sonreír cuando está abrazándome, 
y eso hacerme caso que se podría caracterizar como poesía, joder.

sábado, 8 de febrero de 2014

Querido tú:

He decidido hacerte esta carta porque mereces saber que nada es culpa tuya... simplemente todo ha cambiado y no sé decirme por qué. Te quiero pero no, no puedo seguir contigo. Lo más ridículo es que me he mentido a mi misma creyendo que por fin te había encontrado. Adoraba como pasabas de enfadado a enamorado en cuestión de segundos, me encantaba tu piel y tu olor cada vez que me abrazabas, adoraba tu manera de escuchar todas mis tonterías, no podía vivir sin tus abrazos constantes, me encantaba cuando te burlabas de mis tonterías y de mis maneras de tocarme el pelo, disfrutaba sin hacer nada, matando el tiempo, adoraba tantas cosas de ti... En cambio ahora, detesto tus cambios repentinos de humor, odio tu poca iniciativa y que digas sí a todo, me aburre estar sin hacer nada, perdiendo el tiempo... Por eso no puedo seguir contigo, porque cometí ese error que comete todo el mundo de creer que eras quién yo quería que fueras, de sin comprobarlo decirte que eras el amor de mi vida, de pensar que eras mi uno entre un millón, porque eran más mis ganas de encontrarte que las de estar contigo, pero no has sido tú el único engañado, yo también me creí que eras para siempre... que serías mi antes y mi después, lo que siempre había querido. Sé que me volverá a pasar, me volveré a mentir y volverá a parecerme todo increíble... Me veo mintiéndome otra vez, equivocándome, pero ya no contigo... ya no contra ti. Lo siento mucho, te deseo lo mejor.

domingo, 12 de enero de 2014

 Dicen que en el amor siempre hay uno que quiere más al otro y dios... No sabes como me gustaría no ser yo.
Que las suspicacias, los disimulos cuando su culo pasa, las incomodidades de orgullo que pueda provocarte, son algo con lo que ya cuento.